Datados del siglo XI, estan situados en la parte más antigua de la muralla, estos arcos de medio punto son de origen musulmán y daban acceso al albacar de Segorbe.
Un albacar o albacara es un recinto semiprotegido junto a la puerta fortificada de la medina o de la alcazaba que servía para dar refugio o guardar ganado por ejemplo. Cuando Pedro IV amplia la muralla, el Albacar musulmán queda integrado dentro de la ciudad.