agosto 19, 2016

Manantial y Ermita de La Esperanza

A tres kilómetros de Segorbe y sobre una frondosa colina está la ermita de la Esperanza, junto a los restos del que fue monasterio de Jerónimos, fundado a finales del s. XV y destruido en las guerras carlistas. A los pies del cerro se encuentra el manantial, que con su excelente caudal abastece de agua a la ciudad y riega parte de su huerta, además de abastecer otras dos poblaciones vecinas.

Jaime I, rey de la Corona de Aragón, en el s.XIII, estableció el reparto del agua del Manantial de Nuestra Señora de la Esperanza, dividiendo su caudal en siete partes cinco de las cuales eran para Segorbe, una para Altura y otra para Navajas.

El manantial visto desde el aire parece una enorme piscina con forma de jamón, en medio de un hermosísimo palmeral, de la que manan 500 litros de agua pura por segundo.

El miércoles de la primera semana de las Fiestas Patronales, entre finales de agosto y principios de septiembre, los segorbinos acuden en romería al manantial para conmemorar la festividad de Nuestra Señora de la Esperanza. Romería que se celebra desde el siglo XV y que se ha convertido en uno de los reclamos más importantes en el conjunto de las Fiestas Patronales. Además de la romería en si misma, se celebran diversos actos en el entorno del paraje natural del manantial, entre ellos una misa en la ermita dedicada a la Virgen de la Esperanza, con él fin de dar gracias por el preciado don que es el agua del Manantial.